El lenguaje claro y su implementación en la Legislatura

En el marco de la Ley 6367 de Lenguaje Claro en el sector público de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, se realizó este martes un “conversatorio” abierto entre la autora de la iniciativa, diputada Manuela Thourte (UCR), y espeialitas en la materia.

Participaron el secretario ejecutivo del Observatorio Lenguaje Claro de la Facultad de Derecho de la UBA, Fernando Rocca; el subsecretario de Labor Parlamentaria de la Legislatura, Pablo Schillagi; la directora de la Biblioteca Pública “Esteban Echeverría”, María Eugenia Villa,  LCABA e integrante del equipo de Lenguaje Legislativo de Legislaturas Conectadas.

La propuesta fue abrir el debate para instrumentar los objetivos que establece esta ley en el ámbito legislativo. Es una introducción al tema que conduce a garantizar el derecho a comprender, junto al derecho a la información pública.

 “Comenzamos a trabajar con el lenguaje claro al ver las complejidades y tecnicismos muchas veces innecesarios en los tres poderes del Estado. Los ciudadanos tienen dificultades para entender y consideramos que es esencial que esto cambie. El lenguaje claro aumenta la transparencia y la comunicación con la población, y además de ayudar a las personas reduciría costos para el Estado”, explicó la legisladora Thourte.

 Rocca, por su parte, contó en videoconferencia que “el objetivo es que el lenguaje claro sea parte de la agenda de trabajo de los poderes públicos del país y que el Estado cumpla con la obligación de ser más sencillo y directo, además del derecho de los ciudadanos a entender. Este nuevo sistema tiene que ver con empoderar a la ciudadanía y a la vez hacer eficientes las transacciones del ámbito público. El lenguaje claro es una gran herramienta dentro de la idea de gobierno abierto, y es un camino que recién comienza”.

El funcionario legislativo Schillagi expresó: “Para nosotros es un desafío importante. La Legislatura es el ámbito de acceso más complicado por la cantidad de personas que trabajan con cada diputado, pero debemos encarar igual el desafío. Considero que en las comisiones la capacitación en la temática debería ser obligatoria, y también a nivel nacional será muy importante la tarea que se realice con las demás legislaturas. La idea es instalar el tema hasta que pase a ser algo común; llevará tiempo pero hay que empezar”.

En tanto, Villa consideró que la normativa “vino a poner en otra perspectiva la necesidad del lenguaje claro para la Ciudad y probablemente en organizaciones de la sociedad civil. Es una iniciativa ambiciosa que nos hace interpelar a las instituciones sobre qué hacemos, para quiénes hacemos, cómo comunicarnos y qué queremos lograr. En la Legislatura nos puede plantear algo novedoso y cada área puede especificar cómo comunicar y adaptarse al marco de esta ley”.