Hospital Pedro Elizalde: Histórica cirugía cardíaca que salva la vida de un bebé prematuro

 

Los médicos del Hospital de Niños Pedro de Elizalde lograron salvar la vida de Alan, un bebé prematuro nacido con un peso de sólo 800 gramos, tras practicarle una inédita y exitosa cirugía a corazón abierto.

El equipo médico del doctor Florentino José Vargas, jefe de cirugía cardiovascular infantil del hospital realizó la intervención a fines de enero pasado, en momentos en que el estado del niño era desesperante.

El corazón, el cerebro y un pulmón del pequeño estaban severamente comprometidos luego de haber nacido con apenas 28 semanas de gestación. Hoy Alan ya se encuentra en recuperación con resultados altamente satisfactorios y ha duplicado su peso.

“Es una noticia que nos pone muy felices a todos y lo más importante es que esto se pudo lograr gracias al esfuerzo de muchos médicos y enfermeras que trabajan todos los días con enorme compromiso y pasión y que son un orgullo para nuestro sistema de salud pública”, dijo el jefe de Gobierno, Mauricio Macri, al felicitar a todo el equipo de profesionales que intervino.

El informe elaborado por el equipo médico que asistió a Alan precisa que tuvo que ser intervenido a corazón abierto con una riesgosa cirugía de la que no existen antecedentes en nuestro medio, no sólo por su complejidad, sino porque el paciente era un bebé prematuro de 800 gramos de peso.

En los análisis previos, mediante una ecocardiografía, pudo comprobarse que el pequeño estaba afectado por una masa intracardíaca de origen infeccioso que ocupaba el 70 por ciento de la aurícula derecha, pasando a través de la válvula tricúspide al ventrículo derecho y la arteria pulmonar.

En grave estado y con insuficiencia cardiaca fue derivado a cirugía de emergencia, donde se practicó la operación el pasado 25 de enero.

Con el uso de sistemas de circulación extracorpórea e hipotermia inducida se bajó la temperatura corporal a 16 grados, se detuvo la circulación y previo vaciamiento de la sangre del paciente, se extrajo en su totalidad toda la masa infectada que estaba alojada en los órganos cardíacos.

Luego se procedió a reemplazar la mayor parte de la sangre para minimizar el impacto tóxico de la diseminación bacteriana postquirúrgica, explicaron los médicos.

Posteriormente, se reinició la circulación, se indujo la suba de la temperatura corporal hasta su nivel normal y se puso en marcha el proceso para abandonar el proceso de circulación extracorpórea. En esta fase de la cirugía el tórax del niño permaneció abierto durante 24 horas.

Concluida la intervención y luego de transcurrido un plazo de control post operatorio de cuatro días, Alan comenzó a ser alimentado por vía endovenosa.

Los médicos señalaron que actualmente el paciente continúa su tratamiento en el Servicio de Neonatología y apuntaron que se encuentra en periodo de alimentación progresiva y respirando por sus propios medios.

“Cuarenta y cinco días después está recuperado totalmente de su cirugía cardíaca. Ha duplicado el peso que tuvo al nacer – ahora es de 1750 gramos– y se encuentra en buena evolución de su tratamiento”, dice el parte médico.