Carlitos Bala y un homenaje muy original

Mucho antes de que aparecieran Petronilo y Angueto, aquel perro invisible inolvidable, Carlitos Balá ya solía ser un muchacho extravagante. Corrían los años 50, él tenía poco más de 20 y cuando no ayudaba a su padre en el negocio familiar le gustaba andar callejeando, visitando amigos y, a pesar de su timidez , sorprendiendo a cualquiera con sus ocurrencias. Una de ellas, que con el tiempo se convirtió en la anécdota más famosa de su juventud, consistía en ir a visitar a sus amigos colectiveros de la línea 39 (vivía muy cerca de la terminal en Chacarita) y subirse a uno de los coches para enloquecer a todos los pasajeros con la complicidad del chofer. De aquella amistad, acaba de nacer un original homenaje: en estos días, y para saludarlo por su 86° cumpleaños, la empresa dueña de la 39 decidió ilustrar sus colectivos con un dibujo de Carlitos donde aparece con el flequillo inolvidable y el típico guiño del ojo.

“El estuvo tantos años en la línea y como ahora le están haciendo tantos homenajes (este año le dieron un Martín Fierro por su trayectoria) nosotros quisimos sumar este regalo de cumpleaños . Hicimos bien, porque lo está viendo todo el mundo”, se entusiasmó Miriam Cuñarro, tesorera de Transportes Santa Fe, dueña de la línea 39.

El tributo movilizó a toda la empresa: el presidente de la firma, Javier López, supervisó el diseño del dibujo y la frase Muy feliz cumple, es el deseo de Línea 39 que se ve en las ventanas de 92 coches y en las lunetas de otros doce. Y hasta los antiguos choferes de la línea salieron a compartir sus anécdotas. Uno de ellos, Mateo Guerreiro, también de 86 años, le contó a Clarín que conoció a Balá en los años 50 y que siempre lo veía entre los coches, porque era amigo de todos. “Había un chiste que siempre hacía con la complicidad de algún chofer. Carlitos se hacía pasar por pasajero y de golpe preguntaba, a propósito, si faltaba mucho para plaza Constitución, por donde ya habían pasado. Cuando el chofer le decía que todavía faltaba ¡la gente lo defendía a él y retaba al chofer! El sólo iba a divertir a la gente”, recordó, emocionado. Y destacó con orgullo que hoy, con 86 años, todavía esté de gira haciendo reír a los chicos, con sus clásicos personajes como aquel querido Angueto (al que acariciaba con envidiable ternura y frente a la sorpresa de los chicos) o con su “sumbudrule”.

La repercusión de los carteles con su cara en los colectivos, tal vez el homenaje que más recuerda a los inicios del humorista, llegó a oídos de Balá, que no tardó en devolver gentilezas.

 

Fuente: Gentileza “www.carlitosbalahomenaje.blogspot.com”

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