Recorriendo la Ciudad

Hoy visitamos: El Café Tortoni

La data:

Gran Café Tortoni: Av. de Mayo 825/29 – Ciudad de Buenos Aires

Tel 54-11- 4342- 4328

www.cafetortoni.com.ar

El Café Tortoni se encuentra ubicado en Avenida de Mayo al 800,  es el más representativo del espíritu tradicional de dicha avenida y una leyenda de la ciudad. 

Fue inaugurado hace más de 150 años, el más antiguo de los cafés de Buenos Aires, aun conserva su estilo y arquitectura original: mesas de madera de roble con mármol verde, con sillones y sillas de roble y cuero, lujosos techos de vitraux, una amplia barra con una vieja caja registradora y al fondo mesas de billar y salones para jugar al dominó y a los dados.

El subsuelo, es escenario de diferentes artistas de tango y jazz. En este último rubro, es destacable la permanencia de la Fénix Jazz Band, conjunto argentino de jazz tradicional que actúa todos los sábados, desde 1978.

También se realizan presentaciones de libros y concursos de poesía. El café conserva la decoración de sus primeros años, la salida por la calle Rivadavia, tiene una biblioteca y al fondo mesas de billar y salones para jugar al dominó y a los dados.

Un poco de historia: Existen dudas respecto de su origen: Se sabe que fue inaugurado en 1858, pero existen dos versiones respecto al porqué de su nombre: una de ellas dice que un inmigrante francés de apellido Touan lo había establecido en la esquina de Rivadavia y Esmeralda, nombrándolo Tortoni dado que así se llamaba un establecimiento del Boulevard des Italiens donde se reunía la elite de la cultura parisina del siglo XIX. Es llamativo que el escritor francés Stendhal (Henri M.Beyle) en su novela Rojo y Negro, de 1830, menciona la existencia de un café Tortoni en París. La otra versión, afirma que fue un tal Oreste Tortoni quien habría establecido el café sobre la calle Defensa al 200. Uno de los últimos dueños del Tortoni, el señor Fanego, está a favor de la primera versión y afirma que la segunda nació de un error de un articulista de un folleto publicitario de uno de los proveedores, que inventó al tal Oreste Tortoni. Sin embargo Enrique Puccia, historiador de Buenos Aires, descubrió que efectivamente existió una guía de la ciudad donde aparece el Café Tortoni en Defensa al 200. No obstante, el Gran Mapa Mercantil de la Ciudad de Buenos Aires, editado en 1870, por Rodolfo Kratzenstein lo ubica en Rivadavia y Esmeralda con Monsieur Touan como propietario.

Lo cierto es que en 1880 fue trasladado a su lugar actual: la planta baja de la residencia deSaturnino Unzué en la calle Rivadavia. Era una casa de estilo italianizante, con planta baja y la vivienda en el piso superior, y su fachada se conserva en la actualidad, muy deteriorada.
El fondo de la construcción era lindero con el Templo Escocés de Buenos Aires.

En 1882 el Intendente de Buenos Aires, Torcuato de Alvear, concibió el proyecto de construcción de un gran boulevard al estilo de los creados por el Barón Haussmann enParís. La futura vía recibió el nombre de Avenida de Mayo en 1885, y su apertura comenzó en 1888, avanzando entre las calles Rivadavia y Victoria (hoy Hipólito Yrigoyen) y demoliendo las antiguas construcciones que se encontraban en su camino, entre ellas el Templo Escocés.

La casa de la familia Unzué fue afectada por la creación de la Avenida, y perdió el fondo de su terreno, aunque en vez de demolerla completamente, se la conservó y se le construyó una nueva y más lujosa fachada con salida hacia la nueva vía. La nueva parte de la residencia fue proyectada por el arquitecto noruegoAlejandro Christophersen en estilo academicista francés, se terminó en 1898 y cuenta con planta baja y dos pisos. La vieja entrada del café por la calle Rivadavia siguió existiendo como puerta trasera de acceso al sector de billar, y en la actualidad se encuentra cerrada de forma permanente.

A finales del siglo XIX el café es comprado por otro francés, Celestino Curutchet, que habitaba en los altos del café.

En el café funcionó La Peña, inaugurada en 1926, que fomentó la protección de las artes y las letras hasta su desaparición, en 1943, y que era capitaneada por Benito Quinquela Martín.

Fue una idea que Quinquela Martín adquirió en un viaje por Francia y decidió poner en práctica en su país dado que cuando regresaba al mismo lo esperaban amigos, colegas que disfrutaban de la buena conversación y no disponían de un espacio adecuado para reunirse. Esta peña había nacido en el café La Cosechera (calle Perú y Avenida de Mayo), trasladándose luego a las mesas del Tortoni. Como con el tiempo el lugar quedó chico, Curutchet ofreció la bodega de vinos para que se pudieran reunir con más comodidad, trasladando la vinería a otro lugar. Así la sede de la peña, a la que autodenominaban Agrupación Gente de Artes y Letras, se inauguró el 24 de mayo de 1926, y realizó tareas de difusión cultural mediante conciertos, recitales, conferencias, debates, etc.

Entre los asistentes se encontraban Alfonsina Storni, Baldomero Fernández Moreno, Juana de Ibarbourou, Arthur Rubinstein, Conrado Nalé Roxlo, Ricardo Viñes, Roberto Arlt, José Ortega y Gasset, Jorge Luis Borges, y Molina Campos entre otros. Las mesas vieron pasar figuras de la política como Lisandro de la Torre, Ernesto Palacio y Marcelo Torcuato de Alvear; figuras populares como Carlos Gardel (quien cantó una vez un tango en homenaje al autor italiano Luigi Pirandello, que acababa de dar una conferencia en La Bodega) y Juan Manuel Fangio; prestigiosas figuras internacionales como Albert Einstein y Federico García Lorca; y jefes de Estado como Juan Carlos de Borbón.

Cuando la agrupación cerró en 1943, se aprovechó lo recaudado por la venta de los muebles (entre ellos un piano Steinway en el que tocaronArthur Rubinstein, Alejandro Brailowsky, Lía Cimaglia Espinosa y Héctor Panizza) para obtener el granito con el cual Luis Perlotti creo el monumento a Alfonsina Storni en Mar del Plata, comprar amoblamiento para el recreo en el Tigre donde muriera Leopoldo Lugones y erigir un monumento a la memoria de Fernando Fader, en Mendoza.

 

 

 

 

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

Be the first to comment

Deja un comentario.

Tu dirección de correo no será publicada.


*