Palermo: El personal del restaurante Kansas fue denunciado por discriminación

Una mujer coreana describió los maltratos que recibió en el local de Palermo. Publicó una reseña en Facebook y  denunció que los mozos discriminaron a su familia por su nacionalidad. El mensaje se viralizó y el repudio fue generalizado.  A partir de esta situación, surgieron  otras denuncias por situaciones similares. 

Una cliente del conocido restaurante Kansas, en Palermo, denunció a través de las redes sociales que el personal de ese local discriminó a su familia por pertenecer a la comunidad coreana. Su relato se viralizó y emergieron otras denuncias por situaciones similares.

Lee Celeste Soo Jung, de 43 años, era habitué del restaurante de Libertador al 4600. Según denunció vía Facebook, el sábado último fue a comer allí con su esposo y su hija de 11 años, pero terminó viviendo una situación por la que no volverá a pisar ese lugar.

“Amo sus ribs, pero ninguno de sus platos es irreemplazable. Sin embargo, el amargo sabor que dejan sus acciones y comentarios racistas son únicos”, escribió la mujer en su reseña sobre el lugar, luego de que tres empleados les dijeran despectivamente “chinitos”, se rieran de ellos y los maltrataran.

En cuanto su mensaje comenzó a circular, otros miembros de la comunidad coreana relataron que vivieron situaciones similares en el último tiempo. “A nosotros nos habló de manera realmente desagradable y a otras mesas con clientes occidentales los atendía con cara de ángel, la verdad me dio asco la actitud que mostró esa empleada”, escribió una usuaria en el apartado de opiniones de la cuenta de Facebook del lugar.

Lee Celeste Soo Jung tiene 46 años y se reconoce fanática de la comida de Kansas. Junto a su familia son habitués de la sede del barrio porteño de Palermo, ubicada sobre la avenida Libertador al 4600. Según denunció por Facebook, el pasado sábado fue a comer allí con su esposo y su hija de 11 años y se llevó una desagradable sorpresa cuando los mozos que los atendían los maltrataron e hicieron comentarios racistas.

“Amo sus ribs, pero ninguno de sus platos es irreemplazable. Sin embargo, el amargo sabor que dejan sus acciones y comentarios racistas son únicos”, escribió Soo Jung en su reseña sobre el lugar después de que tres empleados les dijeran despectivamente “chinitos”, se rieran de ellos y los maltrataran.

Otros miembros de la comunidad coreana relataron que vivieron situaciones similares en el último tiempo, que fueron maltratados en el lugar e inclusive que los sentaron “en un sector aparte” para que no se junten con los demás clientes.

 

Frente a los múltiples descargos hechos por los clientes, el restaurant salió a repudiar lo ocurrido, pidió disculpas y aseguró que “tomaron medidas disciplinarias acordes” suspendiendo a los mozos involucrado