Palermo, lo bueno y lo malo de vivir en el barrio

Compartimos una nota muy interesante, publicada en el Diario La Nación, y que nos parece de vital importancia, ya que habla de los pro y los contra de vivir en nuestro querido barrio de Palermo.

El Lago Regatas de Palermo y su entorno han sido verdaderamente renovados. El césped volvió a rodear los espacios que miles de familias disfrutan cada fin de semana. También se han incorporado cestos de basura y postas para quienes eligen el lugar para hacer ejercicio. Según las cifras oficiales, los 2000 metros de perímetro del lago de Regatas conforman uno de los circuitos preferidos de los porteños para salir a correr.

Sin embargo, la importante obra que se inauguró en diciembre pasado y que costó 11,2 millones de pesos, se ve opacada por el poco cuidado que se advierte a 200 metros de allí. Sólo hay que alejarse esa distancia para comenzar a transitar terrenos menos amigables. En las inmediaciones del Buenos Aires Lawn Tennis e incluso en el espacio verde frente al Club Gimnasia y Esgrima de Buenos Aires está plagado de profilácticos usados, vidrios de botella hechos añicos y restos de materiales de construcción. Estos residuos que nadie levanta son vestigios de la zona roja de los travestis que funciona allí a la noche y representan un verdadero riesgo para chicos y grandes.

Aunque los automovilistas allí sólo deberían pasar a buscar a la persona, es evidente que el parque es el escenario de los actos privados. Solicitar que se controle la zona parece en vano, pero al menos los residuos íntimos no deberían arrojarse a la vía pública, o en todo caso, la Ciudad debería recolectarlos al día siguiente. Alguna autoridad debería resguardar la salud pública.