En la Ciudad: Crece el número de pacientes de Hospitales porteños que provienen de provincia

La necesidad no reconoce jurisdicciones. El68,7% de los pacientes que recibieron en los hospitales porteños Pedro de Elizalde y Ricardo Gutiérrez en 2011 tienen domicilio en la Provincia de Buenos Aires.

Fueron 597.911,con un crecimiento anual del 1%, según datos del Ministerio de Salud porteño. En el Garrahan son alrededor del 55% .

Con muy pocas instituciones pediátricas y una red de Atención Primaria debilitada en el conurbano, miles de personas deciden viajar varias horas por día (y esperar otras tantas) para asegurarse la atención en un sistema fuertemente cuestionado por la falta de personal en algunas especialidades y los problemas edilicios, entre otras dificultades.

Una investigación realizada por las doctoras Inés Pertino y Mariela Rossen para la Defensoría del Pueblo de la Ciudad en 2008 habla de la conformación de “corredores sanitarios espontáneos”. Entre las principales razones mencionan la mayor proporción de habitantes con necesidades básicas insatisfechas (el doble), más necesidad de atención del sector público (la mitad de la población no posee otra cobertura) y menos servicios: en aquel momento la relación cama por habitante en el conurbano era de 1/504 y en la Ciudad, 1/93. “La mayor demanda de atención es materno-infantil. Más del 40% de las internaciones de la población del conurbano corresponden a causas relacionadas con embarazo, parto, puerperio y sus complicaciones ”, consignan. Los municipios que más hospitalizaciones producen en la Ciudad son La Matanza, Lomas de Zamora, Avellaneda, Quilmes y Lanus. La gente recurre a la Maternidad Sardá, los hospitales de niños, y los de agudos Santojanni, Penna y Argerich.

“El problema es que el país carece de un proyecto de salud general , especialmente para el Area Metropolitana. Hoy no se puede plantear una Ciudad desvinculada de sus alrededores”, introduce el diputado Jorge Selser (PSA), presidente de la Comisión de Salud en la Legislatura porteña. Los hospitales de la Ciudad son centenarios y de prestigio indiscutido . Es cierto, la red funciona al límite. Los que la critican apuntan a la desinversión y la falta de políticas para revertir esta situación. Los que la defienden aseguran que se avanza y que, si bien trabajan “a full”, cumplen. En el medio, la gente.

“Este no es un tema de banderas ni de gobiernos. No tiene sentido que una persona viaje tres horas para atender un cuadro respiratorio en un hospital de alta complejidad”, expone con enojo un directivo de un hospital. ¿Por qué lo hacen? “Tiene mayor credibilidad la palabra de profesionales de una institución más compleja”, responde Norberto Garrote, director del hospital Pedro de Elizalde.

Entre el 25% y el 30% de los internados en el Gutiérrez presentan cuadros oncohematológicos; el Elizalde tiene un Hospital de Día para esta problemática. Ambos reciben derivaciones de todo el país. “Alta complejidad, trasplantes, inmunodeficiencias”, repasa Cristina Galoppo, directora del Gutiérrez. “Las camas de terapia intensiva son pocas y están permanentemente ocupadas”, dice Eduardo López, jefe del Departamento de Medicina del mismo hospital. Otro punto que señalan los especialistas es el crecimiento de los problemas relacionados conla situación social . Golpes, maltrato, abusos sexuales pero también caídas desde lugares muy altos y otro tipo de lesiones que hablan de descuido. “De desamor”, apunta una médica.

Nadie niega la falta de personal: fundamentalmente enfermeros, neonatólogos (la terapia intensiva del Hospital Durand estuvo cerrada durante casi un mes por la renuncia de tres médicos de esta especialidad) y administrativos. Para Selser, un problema básico es la demora en los nombramientos. “Pueden llegar a tardar de 6 a 15 meses. Hay menos profesionales en algunas áreas y optan por el sector privado, que les ofrece mejores condiciones laborales”, explica.

El ministro de Salud porteño Jorge Lemus responde que han designado 873 profesionales en el Gutiérrez y 507 en el Elizalde. “Al asumir el sistema de nombramientos tenía un atraso de entre dos y tres años, lo hemos bajado a seis meses. Sabemos que todavía es mucho. En cuanto a la enfermería, hay una emergencia nacional . En estos cuatro años hemos designado casi mil enfermeras y nos faltan mil o dos mil más , como mínimo. En los países desarrollados hay dos o tres enfermeras por cada médico y acá es al revés”, expone.

Selser carga sobre la necesidad de obras que apuntan a contener a sectores carenciados y cita un fallo reciente de la jueza Elena Liberatori que exige mejoras en 15 Centros de Salud de Acción Comunitaria. “La Ciudad se sigue endeudando pero no termina de resolver estos problemas”, insiste. Lemus enumera obras en los hospitales (sobre todo el Elizalde, en el Gutiérrez faltan) y habla de un plan a largo plazo. “El 22% del presupuesto de la Ciudad está dedicado a Salud. Hemos inaugurado un centro barrial cada seis meses y por primera vez el sistema de atención primaria tiene presupuesto propia”, sostiene.

Hay un punto en el que coinciden todas las fuentes consultadas: es fundamental que se empiece a trabajar en un esquema quecomprenda a toda la región , para que cada persona, cada chiquito, pueda recibir la atención que necesita en las mejores condiciones. Fte: Clarín- ExpressArte en la Ciudad